Imperio

05/02/2010 at 12:18 Deja un comentario

Las victorias obtenidas por los ejércitos franceses en las guerras de coalición, y las mejoras introducidas por el Consulado, dotaron a Napoleón de un extraordinario poder, que le llevaría, primero, a ser nombrado cónsul vitalicio, con facultad de designar a su sucesor y, posteriormente, a emperador de los franceses en 1804.

Napoleón organizó la Corte según el modelo de La monarquía borbónica: con un gran lujo y ceremonial. Creó títulos y privilegios y se rodeó de una “nueva nobleza” de burgueses enriquecidos, a quienes concedería, junto a los miembros de su familia, muchos de los territorios conquistados. Anuló la libertad política, la libertad individual y la libertad de expresión. Se limitaron las actividades intelectuales y espirituales. Apoyó su poder en una ideología, por lo que creó la Universidad Imperial, pretendiendo dirigir el desenvolvimiento de las artes, las ciencias y las letras, que debían expresar sus ideas. Utilizó a la Iglesia con la misma finalidad. Inició la era de soldados y decretó nuevos presupuestos.

Elaboró sus famosos códigos: de procedimiento civil, de comercio y penal, que dieron a Francia un conjunto homogéneo de leyes, implantadas en otras regiones europeas y que pasaron a América, influyendo en la legislación de las nacientes repúblicas.

Realizó grandes obras públicas para “la gloria de Francia”: erigió la columna de Vendome, el Arco del Triunfo del Carrousel en las Tullerías y el Arco del Triunfo de la Estrella en los Campos Elíseos. Abrió caminos y canales en Francia y Bélgica, y modernizó los puertos de Brest, Cherburgo y Amberes.

Para sufragar dichos gastos estableció contribuciones indirectas, impuestos diversos y monopolios. Las finanzas se unieron al poder, lo cual provocaría gran descontento.

El pueblo soportó este régimen mientras estuvo respaldado por las victorias militares, pero cuando percibieron que tales victorias fueron efímeras, y que pronto se convertirían en derrotas, todos los franceses desearon la caída de Napoleón, cuyas incesantes campañas militares por Europa amenazaban con llevar a Francia a un desastre nacional.

La acción de Napoleón estaba dominada por una ambiciosa política imperialista, que lo llevó a intentar dominar Europa entera, y, sobre todo, a derrotar a Inglaterra, la enemiga tradicional de Francia. Para esto necesitaba grandes ejércitos, por lo que recurrió al sistema de conscripción, al servicio militar y a la incorporación de ejércitos de otras nacionalidades. En 1 806, Napoleón inició la confiscación de bienes y el bloqueo a Inglaterra, cerrando cualquier acceso por tierra tanto de parte de los franceses como de sus aliados, afectando vitalmente la estructura económica y provocando una crisis social.

Las tropas napoleónicas invadieron Portugal, España, Austria y Prusia; el imperio napoleónico alcanzó su culminación en 1810, dominando el centro y el occidente de Europa, y estableció alianza con Rusia, Dinamarca y Suecia. Setenta millones de personas dependían de Napoleón; el poder era mantenido por la fuerza. El bloqueo continental arruinaba tanto a Inglaterra como a Francia y a sus aliados, paralizando el comercio y creando trastornos sociales. Se perdían vidas y dinero por las constantes guerras. La reacción contra esta política imperialista provocó en el propio país y en toda Europa una creciente oposición.

Después de su fracaso durante la campaña de Rusia, en la que pretendió castigar al zar Alejandro 1 por no cumplir estrictamente con el bloqueo, los hambrientos ejércitos de Napoleón fueron vencidos por las enormes distancias de las estepas rusas y castigados por un invierno riguroso.

Francia era invadida por Estados coligados al mando del inglés Wellington, París capituló y Napoleón abdicó (abril de 1814), retirándose a la isla de Elba. Luis XVIII fue proclamado rey y el ministro Talleyrand inició el tratado de paz, donde Francia se comprometió a devolver los territorios conquistados, entregar material de guerra, y desconocer a Napoleón y a la Revolución.

Napoleón decidió recuperar el poder y regresó a Francia instalándose en las Tullerías e iniciando un nuevo reinado que se conoce como “Los cien días” (mayo de 1815). Ofreció la paz en Europa, así como el respeto de los derechos y las libertades individuales. Se formó la ultima coalición contra Francia impulsada por Inglaterra, y Napoleón fue derrotado en Waterloo.

Tomado de: http://www.portalplanetasedna.com.ar/napoleon_consul.htm

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Consulado La derrota de Napoleón

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