Aleksandr Suvórov

05/02/2010 at 18:55 Deja un comentario

Suvórov nació en Moscú, en el seno de una familia noble descendiente de la región de Nóvgorod. Entró en el ejército de niño, sirviendo contra los suecos en Finlandia y contra los prusianos durante la Guerra de los Siete Años (1756-1763). Tras distinguirse repetidas ocasiones en combate, fue nombrado coronel en 1762.

A continuación sirvió en Polonia durante la Confederación de Bar, dispersando a las fuerzas polacas bajo el mando de Pułaski. Atacó Cracovia (1768), y alcanzó el rango de mayor general. La guerra ruso-turca de 1768-1774 vio sus primeras campañas contra los turcos entre 1773 y 1774, y particularmente en la batalla de Kozludsí, en el último año, asentó su reputación.

En 1775, Suvórov fue enviado a suprimir la rebelión de Pugachev pero llegó al escenario de la revuelta sólo a tiempo de conducir el primer interrogatorio del líder rebelde, quien había sido traicionado por sus aliados cosacos y que posteriormente fue decapitado en Moscú.
Suvórov vivió entonces algunos años retirado en su finca de Konchanskoye, cerca de Borovichí, región de Nóvgorod. Criticaba las nuevas tácticas militares y los uniformes introducidos por el emperador, y algunas de sus frases más cáusticas llegaron a los oídos de Pablo. Su conducta comenzó a ser vigilada, así como su correspondencia con su esposa, que permanecía en Moscú (ya que sus relaciones matrimoniales no eran buenas). Los domingos tocaba la campana de la iglesia y cantaba con los paisanos de la aldea. Los días entre semana trabajaba con ellos como uno más. Pero en febrero de 1799, el Emperador Pablo I de Rusia le convocó de nuevo para ir al campo de batalla, esta vez contra los ejércitos revolucionarios franceses en Italia.

La campaña comenzó con una serie de victorias de Suvórov (Cassano d’Adda, Trebbia, Novi), las cuales redujeron el gobierno francés a una estrechez desesperada y expulsaron a los soldados franceses de Italia, salvados por los pocos que estaban bajo el mando de Moreau, que mantuvo el equilibrio en los Alpes marítimos y alrededor de Génova. El mismo Suvórov obtuvo el rango de Príncipe de la Casa de Saboya del rey de Cerdeña.

Pero los últimos eventos de aquel año lleno de novedades se les pusieron de cara a Rusia. Las fuerzas del general Korsakov fueron vencidas por Masséna en Zúrich. Traicionado por los austriacos, el viejo mariscal de campo, tratando de pasar a través de los Alpes hasta el Rin superior, tuvo que retirarse a Vorarlberg, donde el ejército, prácticamente deshecho, sin caballos ni artillería, tenía sus cuarteles de invierno. Cuando Suvórov se hizo camino a través de las cumbres nevadas de los Alpes, su ejército se vio sometido a una dura prueba, aunque no fue derrotado. Por tan maravillosa retirada estratégica, no conocida desde los tiempos de Aníbal, Suvórov fue ascendido al rango sin precedentes de Generalísimo. Se le prometió oficialmente que se le darían honores militares por su triunfo en Rusia, pero las intrigas de la corte llevaron al Emperador Pablo a cancelar la ceremonia.

A principios de 1800, Suvórov volvió a San Petersburgo. Pablo rehusó recibirle en audiencia y, herido y enfermo, el viejo veterano murió unos días después, el 18 de mayo de 1800 en San Petersburgo. Lord Whitworth, el embajador inglés, y el poeta Derzhavin fueron las únicas personas distinguidas presentes en su funeral.

Suvórov está enterrado en la iglesia de la Anunciación, en el monasterio Aleksandr Nevski. Una simple inscripción en su sepulcro reza, conforme a sus propios deseos: «Aquí yace Suvórov». Pero un año después de su muerte, el zar Alejandro I erigió una estatua a su memoria en el Campo de Marte de San Petersburgo.
Su nombre completo y títulos (de acuerdo con la pronunciación rusa), rangos y condecoraciones, son los siguientes: Aleksandr Vasíliyevich Suvórov, Príncipe de Italia (Kniaz Italyiskiy), Conde de Rímnik (Graf Rímnikskiy), Conde del Sacro Imperio Romano, Príncipe de Cerdeña, Generalísimo de las fuerzas terrestres y navales de Rusia, Mariscal de Campo de los ejércitos de Austria y Cerdeña; seriamente herido seis veces, fue receptor de la Orden de San Andrés, Orden de San Jorge el Triunfante de Primera Clase, Orden de San Vladimiro de Primera Clase, Orden de San Aleksandr Nevski, Orden de Santa Ana de Primera Clase, Gran Cruz de la Orden de San Juan de Jerusalén, (Austria) Orden de María Teresa de Primera Clase, (Prusia) Orden del Águila Negra, Orden del Águila Roja, Mención al Mérito, (Cerdeña) Orden de los Santos Revelados Mauricio y Lázaro, (Baviera) Orden de San Guberto, la Leona de Oro, (Francia) Orden de la Carmelita Virgen María, Santa Lasara, (Polonia) Orden del Águila Blanca, Orden de San Estanislao.

El hijo de Suvórov, Arcadio (1783-1811), sirvió como oficial en el ejército ruso durante las guerras turcas y napoleónicas a principios del siglo XIX, y se ahogó en el mismo río Rimnik que tanta fama le dio a su padre. Su nieto, Aleksandr Arkádievich (1804-1882), también fue general ruso.

Tomado de: http://es.wikipedia.org/wiki/Aleksandr_Suv%C3%B3rov

Entry filed under: Las Guerras Napoleónicas. Tags: .

Pío VI Emmanuel-Joseph Sieyès

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


mayo 2010
L M X J V S D
« Abr    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Entradas recientes


A %d blogueros les gusta esto: