Nuevo enfrentamiento con potencias Europeas

04/28/2010 at 17:43 Deja un comentario

Una vez amarradas las cosas en casa había llegado el momento de enfrentarse de nuevo a las potencias europeas. Napoleón, ahora como jefe absoluto, estaba preparado para la segunda campaña en Italia, si con un ejército de desarrapados conquisto Italia y llegó hasta las puertas de Viena, ¿qué no podría hacer ahora? Cruzó los Alpes en mayo y no se paró a conquistar las fortalezas que se encontró a su paso, simplemente las bordeo; había que ganar tiempo. El dos de junio ocupó Milán y se dirigió hacia Génova, sitiada por los austriacos. El gran choque se produjo en Marengo donde los austriacos fueron derrotados, a continuación se le dio a Moreau la orden de marchar sobre Viena, tras las primeras derrotas el emperador austriaco se vio obligado a pedir el armisticio que se firmó en Steyer el 25 de diciembre, el reino de Nápoles lo haría el 18 de febrero de 1801 en Foligno. Napoleón empezaba a ser la pieza clave en Europa pero aún le quedaba una asignatura pendiente, Gran Bretaña. Ante la situación de quedar aislada comercialmente se manda a Nelson contra Copenhague en la orbita rusa. Esto desencadena en Rusia una conjura contra el zar Pablo I en la que participa su propio hijo y que culmina con el asesinato del monarca ruso. El nuevo zar, Alejandro I no será en el futuro tan condescendiente como lo había sido su padre. Mientras la difícil situación en la que continúan los británicos desemboca en un breve periodo de paz entre Francia e Inglaterra, la Paz de Amiens. Napoleón aprovecha la popularidad alcanzada tras lograr la paz para un plebiscito que le otorgue el consulado vitalicio del que sale victorioso, el 3 de marzo de 1802 se modifica la constitución y se le otorgan poderes aún más amplios al primer cónsul. Durante este tiempo de paz Napoleón crea el cuerpo de funcionarios de hacienda, el Banco de Francia, organiza la universidad, reorganiza el sistema judicial y supervisa personalmente la redacción del código civil, conocido por código Napoleón y que posteriormente será adoptado por multitud de países; en definitiva, sienta las bases de un estado moderno.
Por otra parte crea la legión de honor lo cual dará pie a una nueva aristocracia. Pero este periodo no dura demasiado y las tensiones con Inglaterra vuelven a ponerse de manifiesto, esta ultima no respeta el tratado de Amiens en cuanto a Malta y el 20 de mayo de 1803 Gran Bretaña declara la guerra a Francia. A finales de ese mismo año se descubre una conspiración realista contra Bonaparte que desemboca en la detención y posterior ejecución del duque de Enghein, Napoleón deja claro que no va a estar dispuesto a que nadie le discuta el poder absoluto sobre Francia. El 3 de mayo de 1804 el Tribunado ofreció la idea de que Napoleón fuera coronado emperador, el senado lo vio con buenos ojos y la idea se sometió a referéndum; los franceses lo ratificaron por amplia mayoría. Como si de la antigua Roma se tratase, Francia había pasado por la republica, el consulado y ahora el imperio. El 2 de diciembre en Notre-Dame Pío VII ofició la ceremonia de coronación, pero justo en el instante de imponerle la corona imperial Napoleón la cogió de las manos del pontífice y se la coloco sobre la cabeza en un acto de infinita soberbia. ¿Dónde había quedado la revolución? ¿Qué opinaban los liberales de toda Europa que tanto admiraban a Napoleón? ¿Qué opinaba aquel ejército que tanto había sangrado por los valores revolucionarios? ¿Cómo un antiguo Jacobino podía ahora arrancarle de las manos la corona imperial al mismísimo Papa y colocarla sobre su cabeza? Europa entera estaba desconcertada.
El 24 de junio de 1812 Napoleón cruza el Niemen al frente de 428.000 hombres de los 700.000 que forman la Grande Armee, 180.000 caballos y 1800 cañones. Aquel ejército, estaba formado por soldados de veinte nacionalidades, solo la mitad eran franceses, y hablaban doce idiomas diferentes. Los rusos, impresionados por semejante ejército comienzan con su estrategia de tierra quemada, los ejércitos de Barclay y Bagatrion se retiran continuamente sin presentar batalla, Napoleón a pesar de estar seguro de que adentrarse en la estepa rusa es un suicidio es lo que está haciendo. Por fin el general Kutuzov presenta batalla en Borodino, pero el emperador a pesar de ganar la batalla, se muestra vacilante y permite que los rusos se replieguen en orden. Sus generales no entienden esta actitud; Ney grita”¡Qué regrese a Tullerias!”; pero lo que ocurre es que Napoleón empieza a presentir la tragedia, las líneas de suministro se están alargando demasiado y la comida empieza a escasear y por eso decide tomar una actitud más prudente. Ahora no queda más remedio que llegar hasta Moscú. Cuando Napoleón entra en la capital rusa no hay nadie para recibirle, Kutuzov ha evacuado la ciudad.


Tomado de: http://www.napoleonbonaparte.es/biografia-napoleon.html

Entry filed under: Napoleon. Tags: .

Tragedia Su retorno a Francia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


abril 2010
L M X J V S D
« Mar   May »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Entradas recientes


A %d blogueros les gusta esto: